Dña. Estrella Bello Hernández, ganadora del XXIII Premio Alhoja de Oro de Poesía (2015)

 

Maestra, profesión que ha ejercido más de cuarenta años, treinta y cinco de los cuales en Sevilla, donde reside. Sus poemas han sido publicados en distintas revistas, programas de radio y recitales no solo en Sevilla, sino en otras muchas muchas ciudades. Figura en varias antologías de España y el extranjero, siendo numerosos los Premios Literarios alcanzados, entre ellos: Flor de Plata en los "VII Juegos Florales de Andalucía" (1984), Primer Premio en el X Certamen de Poesía "Barro" (1988), Mención Honorífica en el XXVII Certamen Mundial de Poesía Mística "Fernando Rielo" (2007), Primer Premio en el VI Certamen de Poesía "Rumayquiya" (2011) y Primer Premio en el XIV Certamen Nacional de Poesía "Pedro Marcelino Quintana" (2012). Tiene publicados entre otros, los siguientes libros de poesía: "Añoranza", "Escrito Sobre el Viento de la Noche", "Viaje a la Noche", "El Sabor de la Lluvia", "Los Rostros en la Niebla", "El Huésped Amarillo", "Atormentada Luz", "El Sueño de los Dioses", "Íntima Noche", "Eva, Nueve Nombres de Mujer".

  

Tejedora de Sueños 

No sé cómo decirte que me nombres,
que me llenes los cálices del viento
de antiguos rituales,
celadora del verso,
constelación de ritos milenarios,
laberinto de arpegios y prodigios
por el verde espejismo
que nace de tu voz.

Apenas te vislumbro
en el cristal del alba,
desnudamente surges en la brisa,
pasionaria del arte
que abrazas en tus manos la nostalgia
y tejes la madeja del insomnio
en el telar oculto de tu alma.

Penélope,
Tejedora de sueños y de olvidos,
el eco de tus pasos se desliza
detrás de las alondras,
y besas y acaricias el silencio,
y aguardas cada día su regreso.

Vas deshojando el tiempo en tus caderas,
cosiendo y descosiendo tu destino
y bebes en la fuente de tus lágrimas
el filtro inolvidable del amor.

Penélope,
princesa del delirio,
zafiro de galaxias,
en ti fluye la vida y la esperanza,
la herida que no cesa
y duele la obsesión y la caricia.

Pero vuelves al alba,
naciste con el sol
y acaso en el camino te desvele
el abrazo de Ulises
que vuelve a tu cintura para siempre,
tejedora de sueños
donde habita la luz.